Mi Mundo

Mi ramo de novia

febrero 11, 2015

Una de las cosas que tuve claras desde el principio con la boda era  que no quería un ramo de novia de flores naturales. En una boda todo es dinero y no quería gastar un dineral en un ramo de flores para usarlo sólo un día. Además, siempre quise conservar el ramo de novia con el que me casara.

Buscando en Pinterest me enamoré de este ramo y tuve super claro desde el momento en que lo vi que quería algo lo más parecido posible.

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Después de mucho buscar en diferentes floristerías en Palma por fin encontré en una en la que tenían el tipo de flor que quería para mi ramo. Una flor seca, pero de calidad. El lugar fue Gilma Floristas, ubicados entonces en la calle Conde de Barcelona de Palma, justo antes de llegar a la Plaza Progreso.
La experiencia con ellos, fue un tanto agridulce. Agridulce porque el ramo estaba muy bien conseguido, en cuanto a la idea que yo tenía en la cabeza, pero con un pequeño susto. Encargamos el ramo con muchos meses de adelanto y lo dejamos pagado, diría que en torno a marzo (la boda fue en octubre). Elegimos las flores y dejamos el tocado que tenía pensado llevar para incorporar al ramo algunos detalles similares a los del tocado.
Pasaron los meses y cuándo llegó septiembre fuimos a la tienda a recoger el ramo, como acordamos. La floristería estaba cerrada, con un cartel de: Se vende. Habían desaparecido y no teníamos ni idea de cómo encontrarles. Entramos a preguntar a los propietarios del bar que había justo al lado y ellos nos dieron el teléfono de la dueña.

Llamamos durante dos días, llamamos y mandamos whatsapps (entregados y leídos), pero no había forma de contactarles. Mi madre y yo tuvimos un momentito de pánico. Nos montamos todas las películas habidas y por haber… Pensamos que al desmontar, habían desaparecido totalmente, quedándose con el dinero del ramo, pagado ya íntegramente, sin avisarnos del cierre o llamarnos por teléfono. Lo peor de todo, es que tenían el tocado que tenía pensado llevar en la boda.
Al final nos devolvieron la llamada, nos dijeron que la propietaria estaba ingresada en el hospital, que harían el ramo y nos lo entregarían. Al final así hicieron y todo quedó en un pequeño susto, pero después de la mala experiencia en Pronovias, se nos juntó todo y ya nos pusimos en lo peor.

El ramo quedó tal y como yo quería, con ese toque romántico, con rosas y peonias, en tonos claros y rosados. Finalmente, no llevé el tocado que les dejé y por ello no solo añadí la empuñadora del ramo, con un lazo satinado en tono rosa intenso, del mismo color que los zapatos.

¿Qué os parece? Quedó precioso con el vestido, ¿verdad? Pero claro, yo que voy a decir 😉

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